Y ME MANIFESTARE

Juan 14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

La palabra manifestaré viene del griego “emphanidzo” es una combinación de  dos palabras de “en” y “phaino” y es hacer que brille; es entendido como: aparecer, ser visto, revelar, exhibir, hacer visible, presentarse uno mismo a la vista de otro. Esta palabra habla de la revelación del Señor a los que creen en él.

Esta palabra se cumple en nuestras vidas, cuando el Señor es lo primero en nuestras vidas, cuando guardamos sus mandamientos, obedecemos su Palabra, cuando el Espíritu Santo nos guía a hacer algo de acuerdo a su voluntad y le obedecemos, cuando estamos caminando a diario dependiendo de El en todo, confiando en sus promesas.

¿Cómo se manifestará el Señor? de muchas formas. El se mostrará a nosotros por medio de sueños, visiones, profecías, voz audible, apariciones angelicales.

Nos dará revelación para entender su Palabra, le podremos escuchar aun en forma audible, podremos tener  visiones como la que tuvo el apóstol Pablo o Moisés cuando Dios los llamó, o el Señor enviará un ángel con un mensaje para nosotros, como lo hizo con Cornelio, nos enviará a un profeta que nos dé una palabra de parte de Dios, enviará ángeles que nos protejan o el mismo Señor se puede aparecer en sueños o una visión para hablarnos, así lo hizo conmigo el 5 de julio de 2005, nunca olvido esa experiencia tan especial, que me ha fortalecido siempre en momentos difíciles en mi vida.

Dios puede usar un sueño para hablarnos, como lo hizo con José, el panadero, el copero y el Faraón, con José el esposo de María cuando le habló un ángel.

Puede aparecerse un ángel para darnos instrucciones, así le sucedió al apóstol Pedro cuando estuvo en la cárcel, vino un ángel y lo sacó de la cárcel.

Cuántos queremos ser amados por Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo? creo que todos, y la forma para que esto suceda, es guardando los mandamientos del Señor.

La obediencia trae la presencia del Señor a nuestras vidas y el amor del Padre se manifestará en nosotros, porque así lo ha prometido el Señor en este pasaje de Juan 14.21.