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FIESTA – MOADIM “PANES SIN LEVADURA”

Mandamiento del Conteo del Omer según la Toráh

Estamos en la semana de la celebración de la fiesta o Moadim de Panes sin levadura. Le llamo personalmente, el camino a la santidad o a una vida kadosh, que significa ser apartado de todo lo que me separa de mi comunión con el Padre Celestial. 

Son siete días donde la Escritura dice que no debemos comer pan leudado, porque la levadura en este caso representa la desobediencia a los mandamientos del Padre Celestial, y es una semana en la que revisamos en nuestras vidas, donde no estamos cumpliendo con las Escrituras, con el propósito de tener un cambio de actitud para ser bendecidos. 

Un ejemplo de levadura podría ser que, nos damos cuenta que no somos pacientes, o tenemos falta de confianza en el Padre Celestial, o la ansiedad o la depresión nos controla, o la ira, la queja, los malos pensamientos, el temor nos hunde, o tenemos un problema de falta de perdón, trato con dureza a mi esposa o somos rebeldes a los padres, tenemos mala comunión en la familia, o tenemos relaciones rotas, murmuramos, hablamos mal de la gente, o somos personas que no ayudamos a los necesitados, o vivo con mi pareja y aun no nos hemos casado, o lo peor, estamos en adulterio o fornicando con la novia, llevando una vida de inmoralidad, y durante la semana de panes sin levadura, oramos para que el Ruaj Hakodesh – el Espíritu de Santificación, me muestre, donde debo cambiar, y pueda pedir perdón y ser restaurado en el área que necesitamos, y así sacar la “levadura”, el pecado de nuestra vida.

Vayikra – Levítico 23:5-16

En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, Pésaj para YAHWEH. Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura (matzah) a YAHWEH; siete días comeréis matzah – panes sin levaduraEl primer día tendréis una convocación kadosh (apartada); ningún trabajo de siervos haréis. Y ofreceréis a YAHWEH siete días ofrenda encendida; el séptimo día será convocación kadosh (apartada); ningún trabajo de siervo haréis. Y habló YAHWEH a Moshé, diciendo 10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al kohen – sacerdote un omer (una gavilla – una medida de cebada 1300 gr) por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11 Y el kohen – sacerdote mecerá la gavilla delante de YAHWEH, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de Shabbat – reposo la mecerá. 12 Y el día que ofrezcáis el omer – la gavilla, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a YAHWEH. 13 Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a YAHWEH en olor gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin. 14 No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Elohim; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis. 15 Y contaréis desde el día que sigue al día de Shabbat – reposo, (después de Pésaj) desde el día en que ofrecisteis la gavilla (El Omer) de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. 16 Hasta el día siguiente del séptimo día de Shabbat – reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a YAHWEH. (negrilla resaltadas)

Contarán es la palabra hebrea usefartem, cuya raíz hebrea es safir, traduce pulcro, limpio, kadosh, santo, en español es zafiro, es una piedra precisa color azúl, el color celeste, y le corresponde la dureza el numero 9. Se encuentran en las profundidades de la tierra cerca de tierras volcánicas. 

En las Escrituras vemos que el piso del cielo es de zafiro (Shemot – Éxodo 24:10). En el pectoral del kohen hay un zafiro que representa una tribu de Israel, y los cimientos de la nueva Jerusalén, según Apocalipsis 19, tienen entre otras piedras preciosas, zafiro. Se deja tallar con distintas aristas, que reflejan un brillo muy hermoso.

Si la piedra es auténtica, se reflejará la luz del mismo color del zafiro. Si se trata de un zafiro falso, es decir, si es de cristal, se ven reflejados muchos colores.

Aplicación espiritual: El Padre Celestial quiere que seamos limpios, puros, kadosh, apartados del pecado y que brillemos en nuestra forma de vivir, ser de testimonio, de ejemplo de vida. Que seamos llenos de los 9 frutos del Ruaj Hakodesh – Espíritu de Santificación. (Gálatas 5:22-23).

Si el zafiro es original refleja un solo color azul, pero si es falso, refleja muchos colores, eso nos ilustra las distintas formas de pensar y actuar que nos hacen daño, como el doble animo, que nos lleva a empezar algo, y no lo terminamos, o la hipocresía ante los demás. 

ES UN MANDAMIENTO 

  1. Celebrar los Moadim – Fiestas, “Panes sin levadura” Siete días – Limpiamos nuestras casas de levadura – por ejemplo: Hipocresía, incredulidad, falta de perdón, mal carácter como: falta de paciencia, de reposo, doble animo, queja, digo y no hago, falta de puntualidad, negatividad al hablar, desorden personal o financiero, baja estima 
  2. Es un mandamiento contar de 1 a 50 días a partir del 2o día de Panes sin levadura 
  3. Y para llegar a celebrar la Fiesta, el Moadim de Shavout [Pentecostés]

A partir de la segunda noche de Pésaj inicia Omer 1 y hasta el día anterior a la fiesta de Shavuot, todo el que celebre las fiestas de Vayikra – Levítico 23, comienza una Mitzvá llamado en hebreo “sefirat ha’omer” (cuenta del omer). 

Cuando existía el templo de Jerusalén el segundo día de Pésaj se ofrecían en el templo un Omer de cebada, para poder usar los nuevos granos de cebada. Un Omer era una antigua unidad de peso aproximadamente 1300 Gramos qué se permitía recoger en el desierto camino a la Tierra prometida de ahí surge la idea de hacer una ofrenda de agradecimiento al padre celestial en el templo una vez llegaron a la Tierra prometida.

ES MANDAMIENTO – La Toráh en Levítico 23:15-16 nos ordena contar cada año siete semanas completando un total de 50 días. Al final de este periodo celebramos Shavuot, que significa “semanas” cuando celebramos la entrega de la Torah y el recibimiento del Ruaj HaKodesh. Esto es considerado una Mitzvá o mandamiento, y por eso la Cuenta del Omer, que decimos cada día.

¿Por qué contamos realmente el Omer? Existen varias razones. 

PARA RECORDAR: La entrega de las tablas del pacto a Moshé en Sinaí:

Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra. (Devarim – Dt 4:13)

El conteo de Omer es la cuenta progresiva de 1 a 50 días hasta la fiesta de Shavout (Pentecostés), y nos recuerda “la entrega de los 10 mandamientos a Moshé en Sinaí y al pueblo de Israel”, eso, como la prioridad mas alta del Creador hacia el ser humano, porque los 10 mandamientos o las 10 palabras, nos llevan a:

  1. Una relación personal de obediencia al Padre Celestial.
  2. Una buena relación de honrar a nuestros progenitores, papa y mama.
  3. Una buena relación con el prójimo.

PARA FORTALECER: Mi dependencia de las Escrituras, porque para una persona espiritual, su madurez se ve en el amor que tiene hacia las Escrituras: la lee, la oye, la estudia, la memoriza, la medita y la aplica todos los días. (Salmo 1:2-3) 

PARA NO OLVIDAR: que es necesario ser llenos del Ruaj Kakodesh, el Espíritu de Santificación, para llevar una vida de poder espiritual, según lo dijo nuestro Mesías en Hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Ruaj Kakodesh – Espíritu de Santificación, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

PARA CRECER ESPIRITUALMENTE: También sabemos que este período es apropiado para prepararse y refinarse espiritualmente. Cuando el Pueblo judío estaba en Egipto hace casi 3.400 años, se habían asimilado a muchas de las inmorales costumbres de los egipcios. Los israelitas se habían hundido en un nivel sin precedente de decadencia espiritual y estaban al borde de la destrucción. En el último momento posible, los hijos de Israel fueron redimidos milagrosamente. Experimentaron un renacimiento espiritual y ascendieron rápidamente a un estado colectivo de santidad nunca antes alcanzado y aunque 3000 personas fallaron adorando el becerro de oro, los Levitas se mantuvieron fieles a su compromiso con el Padre Celestial de no contaminarse, sino mantenerse limpios.

Fue durante ese período de 49 días que experimentaron esta transformación tan radical. ¡De los niveles mas despreciables, a las alturas más excelsas en apenas siete semanas!

También debemos aplicar a nuestra vida cotidiana esta lección de la cuenta de Omer. Es específicamente durante este periodo que debemos esforzarnos para crecer y madurar en nuestro estado espiritual. La Toráh no nos permite que nos consideremos satisfechos con nuestro actual nivel de espiritualidad. Por el contrario, nos exhorta a fijarnos altas metas para nosotros mismos y después esforzarnos metódicamente hasta alcanzar esas metas.

Shalom para todos, Roeh  Ricardo Chaparro Duque